Un desencadenamiento psicótico es un dolor que no cabe en el cuerpo

 


Llevo muchas semanas queriendo hacer una publicación sobre este tema, algo que forma parte de mis notas que dentro de poco se convertirán en un libro.

Tratar de poner palabras a lo que es un desencadenamiento psicótico, explicarlo desde haberlo atravesado, con la esperanza de que compartir esta experiencia, sirva para cambiar algunas mentes, y algunos juicios de valor que cada día me agotan más.

Porque socialmente no se comprende esta forma de sufrir, y es necesario que se pueda leer de otra manera y ver qué suele haber detrás de esto que se rechaza, se segrega.

Un desencadenamiento, es una confrontación con lo insoportable, no es un brote. Brotar es la emergencia de algo nuevo, un principio de algo, un desencadenamiento psicótico es una forma de ruptura que implica algo viejo.

Imaginad que algo os duele tanto, que no lo podéis integrar, que no lo podéis elaborar, y vuestra mente necesita sacarlo por fuera de la cadena de pensamiento, porque simplemente no existe, en ese momento posibilidad de engarzarlo en el sentido.

Un desencadenamiento psicótico es la consecuencia de un dolor tan grande que no te cabe en el cuerpo ni en el pensamiento.

Cómo no lo puedes integrar, y poner en conexión con el resto de tu existencia, primero, tú mente trata de negarlo, borrarlo, pero no es posible. Entonces te introduce en un periodo de perplejidad, que varía y es cómo un periodo de suspensión del sentido.

Entonces, en un segundo momento se te impone una segunda significación que se crea para intentar deshacer un sentido insoportable. Una significación que tiene que ver con tu historia, con el lugar que ocupaste, con tu verdad más íntima.

Eso tan doloroso se sustituye por esta otra significación, que de alguna forma viene a taponar ese vacío, y a desmentir el dolor tan grande.

Y aquí está lo difícil de comprender, que algo que duele tanto cumpla la función de protegerte de algo todavía peor, porque hay un vacío y una dificultad de simbolizar.

Por eso digo que no es algo nuevo, sino una reactualizacion de lo antiguo, de esa piedra con la que te encontraste cuando llegaste a la existencia, que viviste como inhóspito.

A mí, la violencia que viví, los malos tratos, la crueldad, y ese desamparo radical, se me han despertado con encuentros con lo terrible, en la realidad.

Lo terrible que dialoga con mi historia infantil, y que en ocasiones ha apuntado a un sinsentido que no puedo simbolizar.

Es un daño tan grande que necesito forcluirlo, qué sentido tenía en mi infancia ser maltratada por los que tenían que sostenerme y ofrecerme un lugar mínimamente amable para poder existir como sujeto.

El sentido delirante que siempre se impone frente a este imposible, es la culpa, que estuvo en mi forma de interpretar el maltrato.

Así que la forma de salir de ahí, siempre ha sido, incorporar de a poco el dolor, e introducir ese daño que vino del otro que me dañó.

Cada desencadenamiento a lo largo de mi vida me ha enseñado algo valioso, me ha indicado que algún cambio tenía que hacer en mi vida para estar a salvo.

Dicho esto, qué cómodo resulta ese modelo desde el que un desencadenamiento es un exceso de alguna sustancia química, de un déficit que yo tengo,porque mi organismo no funciona.

Cuando la realidad es que un desencadenamiento es consecuencia de un dolor psíquico intransitable, pero asumir esto es mucho más amargo, nos interpela y nos incómoda.

Si pusieramos el foco aquí, y acompañáramos entendiendo esto, podríamos estar al lado de las personas combatiendo con ellas las injusticias, y ofreciendo una palabra amable, que reconfortara y sostuviera en lo insoportable.

El cambio pasa por integrar nuestras experiencias, asumir nuestro dolor y tener el coraje de acompañarlo, sin juzgarlo, menospreciarlo, o empujarnos a aceptar una realidad tan dolorosa que no hay palabras para decirla.

Aceptar el tiempo del otro, su dolor, y acompañar para que pueda crear una fórmula única que le sirva para poder simbolizar algo para lo que la palabra se vuelve impotente.

El cuerdismo sólo sirve para arrancarnos la dignidad y no mirar de frente al sufrimiento humano.




Comentarios

Entradas populares de este blog

El castillo de naipes de la Psiquiatría biologicista, la causa de sus ataques en redes sociales

Los agentes de apoyo entre iguales somos agentes de emancipación

La Psiquiatría de las correas vendiendo esperanza y libertad